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Estampado, relieve y UV selectivo: guía práctica de acabados de embalaje
Qué cuesta cada proceso de acabado, dónde funciona y las combinaciones que se anulan entre sí sin que se note.
Prepress Team6 min read

El acabado es donde el presupuesto de embalaje se consume deprisa y de forma desigual. Un estampado metálico bien colocado sobre el 15 % de un panel puede superar a una impresión metalizada a plena superficie por la cuarta parte del coste.
Esta guía cubre los seis procesos que ejecutamos con más frecuencia, en qué destaca cada uno y las interacciones que conviene vigilar.
Los seis procesos
Cada uno suma un coste de troquel o cliché más un coste de tirada por unidad. Los costes de troquel son de una sola vez; es el coste de tirada el que pesa según el volumen.
- Estampado metálico en caliente: lámina metálica o pigmentada prensada con un troquel caliente. Nítido y genuinamente metálico. Ideal para logotipos y filetes finos, malo para grandes masas.
- Relieve y bajorrelieve: realce o rehundido obtenido con un par de troqueles. Aporta valor táctil sin tinta. Requiere cartón de 250 g/m² o superior.
- UV selectivo: barniz de alto brillo sobre zonas concretas. Rinde más como contraste brillo sobre mate. Prácticamente invisible sobre laminado brillo.
- Laminado soft-touch: film mate con tacto aterciopelado. Percepción premium, pero suspende el cribado de reciclabilidad monomaterial.
- Barniz soft-touch al agua: la alternativa reciclable; alrededor del 80 % del tacto, sin film plástico.
- Estampado en frío: lámina aplicada en línea durante la impresión y sobreimprimible. Más barato que el estampado en caliente en volumen, ligeramente menos nítido.
Combinaciones que se estorban
El UV selectivo sobre laminado brillo es el gasto inútil más habitual: el contraste apenas se ve y ha pagado por ambos. Aplique el UV selectivo sobre mate o soft-touch.
El estampado metálico directamente sobre un relieve marcado pierde definición en los flancos del realce. Si quiere ambos, use un troquel combinado que estampe y grabe en una sola pasada, registrado por la máquina y no a ojo.
El laminado soft-touch se raya bajo el calor del estampado si la lámina se aplica después. El orden importa, y un proveedor que no lo plantee no lo ha pensado.
Gastar bien el presupuesto de acabados
Concentre el acabado en el panel que el cliente ve primero: normalmente la cara de la tapa o el frontal en el lineal. El acabado en laterales y fondos casi nunca se percibe y casi siempre se paga.
Si el presupuesto es ajustado, un proceso bien ejecutado supera a tres que compiten entre sí. Un único logotipo estampado limpio sobre papel especial sin estucar transmite más categoría que un panel con estampado, relieve y UV selectivo a la vez.



